Lifune tiene algunas certezas para la vuelta del fútbol neuquino

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El regreso del fútbol argentino aparece lejano si lo pensamos en el ámbito del profesionalismo y en el territorio del AMBA y los grandes centros urbanos del país, donde la situación epidemiológica es más preocupante teniendo en cuenta la evolución de la pandemia, las últimas semanas, reflejada en el aumento masivo de casos detectados de Covid.

¿Pero qué sucede con las ligas locales que están fuera del espectro profesional y cuyas sedes (ciudades) se hallan en una situación epidemiológica más favorable? ¿Podría regresar antes el fútbol en el ámbito amateur (federado), en las provincias que tengan un contexto menos preocupante? No es una locura pensar que el fútbol vuelva antes en el ámbito amateur, lejos de Buenos Aires y los grandes centros urbanos.

Reunión de Lifune (Archivo)

Lo cierto es que en Lifune tienen algunas certezas. La primera es sobre el torneo que se va a disputar, independientemente de la fecha del retorno. En la última reunión oficial de Lifune  se resolvió por unanimidad de los clubes que cuando el futbol vuelva se va a continuar con el Torneo Oficial que comenzó el fin de semana del 14 de marzo y pudo desarrollar la primera fecha en todas sus divisiones. De esta manera se respetarán los ascensos y descensos que surjan de la competencia y, a su vez, se descarta la disputa de la Copa Neuquén para el calendario 2020 por cuestiones de tiempo, ya que el Torneo Oficial demandaría los meses de enero y febrero del próximo verano 2021.

FOTO: YAMIL REGULES.

Si bien ya se sabe lo que estará en juego cuando regrese el futbol neuquino, es más difícil determinar la añorada fecha aunque hay ciertas pistas al respecto. Los dirigentes más optimistas mencionan el mes de agosto como posible fecha de retorno a los entrenamientos, y el mes de septiembre como fecha tentativa del regreso de la competencia. Todo esto, dependiendo siempre de la evolución de casos de Coronavirus en la provincia de Neuquén.

Hay dos parámetros que se manejan para decidir la fecha de regreso. El primero es el comunicado de Afa (de mediados de Junio) y en el marco de la Pandemia del COVID-19, que anunció que “todas las instituciones que participen en competiciones profesionales organizadas por la A.F.A. podrán retornar a los entrenamientos cuando sea decretado, con efecto para todo el ámbito territorial argentino, la vigencia de la Fase 4”. A esta altura es difícil imaginar cuando el país completo estará en la deseable Fase 4. Mientras desde la sede matriz del fútbol argentino no se modifique esta postura rígida inicial, es difícil pensar en una vuelta anticipada. En este sentido, hay optimismo de que el Consejo Federal pueda ir habilitando a cada Liga a resolver el calendario de acuerdo a la situación particular de su provincia.

El otro parámetro lo menciona Luis Sanchez, ministro de Deportes neuquino: “El otro parámetro que tenemos en cuenta es la vuelta de las clases. Si hay 25 chicos en un aula y 400 en un recreo, se puede volver a entrenar y jugar al futbol”.   

“El otro parámetro que tenemos en cuenta es la vuelta de las clases. Si hay 25 chicos en un aula y 400 en un recreo, se puede volver a entrenar y jugar al futbol”.   

Luis Sanchez, ministro de Deportes de la Provincia de Neuquén

El parámetro educativo es alentador si tomamos en cuenta la resolución, hace pocos días, de la Asamblea del Consejo Federal de Educación (CFE) en la que se aprobó de manera unánime el documento que fija los lineamientos obligatorios y recomendaciones generales, que le permitirá a cada provincia, elaborar planes progresivos y acordes a sus particularidades que garanticen un retorno seguro a los establecimientos en el momento en que la situación epidemiológica lo permita.  El ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, dijo que “la reanudación de las clases presenciales en el país se realizará a través de un escalonamiento progresivo, de acuerdo con criterios epidemiológicos de evolución de la pandemia y las características sociodemográficas de cada región”. Las primeras provincias en reabrir las escuelas serían SAN JUAN, CATAMARCA Y MISIONES.  

El anuncio del regreso de las clases en las mencionadas provincias es positivo. El problema es que la situación de Neuquén hoy está lejos de poder compararse con la de las provincias que están en condiciones de retomar las clases en agosto. Si la curva de contagios continúa creciendo, el regreso a las aulas y a las canchas neuquinas deberá esperar un tiempo más del que anhelan los más optimistas.  

Texto: Ezequiel Gesumaria, Periodista. Imágenes: Gentileza.